El Angel Devastado / Anne Marie de Schwartzenbach

Escritora, viajera

Escritora viajera, pianista, antropóloga, historiadora, fotógrafa, poeta, nacida en 1908. Hacia finales de la década de 1930, junto con otra escritora viajera llamada Ella Maillart, son las primeras mujeres en cruzar Medio Oriente desde Europa, para llegar a la frontera norte de Afganistan con India. Mujer impredescible e hipersensible, le llegaron a atribuir el nombre del “Angel devastado” puesto que siempre estaba rodeada de una profunda melancolía en su ser. Doctorada en Historia, viajera, hipersensible, adicta a la morfina y lesbiana.

A continuación un escrito del libro “La vida Cruel” de su viaje por medio oriente.

Un Angel

“Desde mi catre de campaña vi cómo apartaba la cortina y franqueaba,sin agacharse, el hueco que incluso para mí, para mi estatura de mortal, era demasiado bajo.

Quedó a la sombra,pero era visible.

—He regresado — dije.

Él estaba ahí, de pie, pero ni siquiera sé si me miraba.

Más bien parecía tener la mirada puesta en el exterior,en la noche del valle de montaña, y su brillo era idéntico al que suavemente festonea la nieve a la cima del Demavend.

—Ha sido muy difícil — dije, vacilante.

—Sí — dijo el ángel

—, ha sido terriblemente difícil,pues he estado forcejeando contigo.

Entonces me acordé de que había tenido un forcejeo con el ángel para conservar la vida, que creía perdida.—He sentido un deseo casi irresistible de deslizarme orilla abajo

—dije— y hundir la cara en las frías y oscuras aguas de la muerte.

Sí, he deseado morir.

—Vi que el ángel asentía, y proseguí:

—Pero esa solo ha sido la última de las  tentaciones, y no la peor.

Me he ido de las tiendas cuandoya no he podido soportarlo…

— …cuando has creído no poder soportarlo

— me corrigió el ángel.

…y he caminado por la alta hierba que crece a orillas del río, y por la hierba baja de las langostas, y por los pastos.

El viento me daba en la cara, y he querido apartarme y tirarme al suelo y olvidarlo todo.

He estado a punto de hacerlo…

—Sin embargo, has continuado.

-—Sin embargo, he continuado, y el viento me daba en la cara.

He caminado sobre las crestas de las colinas esquivando los camellos que pastaban en ellas. También he esquivado los perros de los pastores.

—Pero a mí no has podido esquivarme

—dijo el ángel.

—Luego he atravesado el lecho del valle. ¿Has visto cómo apretaba los dientes, cómo me aferraba con los puños al cinturón? ¿Has visto que no he gritado ni tampoco he llorado?No me contestó . Yo solo oía el viento que batía las cuerdas y las paredes de la tienda.

—¿Y después?

—preguntó el ángel.

—Después he llegado a una colina que al principio me había parecido inalcanzablemente lejana. Era una colina de ruinas, de tiempos remotos. Entretanto, la sombra ya había alcanzado la llanura, el sol se depositaba resplandeciente sobre las montañas lejanas, pero yo me estremecía…”

Mayor información sobre esta escritora: http://finestrabierta.blogspot.com/2015/03/escritores-viajeros-ii.html

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